Turismo cultural y territorio

El presente artículo constituye una aproximación a la relación existente entre el turismo cultural y el territorio. Se estructura de la siguiente forma: Inicialmente, se define el turismo cultural y se aborda su complejidad como fenómeno económico, social, cultural y sostenible. Seguidamente, se precisa el concepto de territorio y se profundiza en el carácter territorial del turismo cultural como uno de los ejes transversales que contribuye al desarrollo local.

Palabras calve:

Territorio, turismo cultural, territorio/destino, territorio turístico, patrimonio, social, económico, cultural, sostenible, turismo sostenible, sistema, local, identidad cultural.

Desarrollo:

Existe un consenso bastante generalizado a nivel internacional, en torno al aporte que hace el turismo al desarrollo económico, social, cultural y sostenible de los pueblos.

Este consenso está avalado por las cifras que aporta el “Barómetro de la Organización Mundial del Turismo”, en él que se destaca que, en los primeros seis meses de 2017, los destinos de todo el mundo recibieron 36 millones de turistas internacionales más que en el mismo período de 2016, cifra que supuso un crecimiento de un 6% respecto al mismo período del año anterior.

En este incremento de la “industria turística” ha desempeñado un papel destacado el turismo cultural que, según datos de la OMT «[…] representa cerca del 37 % del total del sector turístico y va a tener unos crecimientos anuales en torno al 15 %»

El turismo cultural señala Hernández (2007) puede definirse como «el desplazamiento temporal, cuya motivación principal es ampliar horizontes, buscar conocimiento y emociones a través del descubrimiento de un patrimonio y de su territorio. […] es una práctica cultural que requiere un desplazamiento»

De la definición anterior se desprenden dos conclusiones:

  1. El turismo cultural es un sistema complejo y multidimensional.

  2. El turismo cultural tiene un carácter territorial.

La complejidad del turismo cultural

Evaluando las diferentes definiciones realizadas por organizaciones internacionales como la Organización de Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO) y la Organización Mundial del Turismo (OMT), y por expertos en la materia, se puede considerar el turismo cultural como el desplazamiento de personas desde sus lugares habituales de residencia hacia otros lugares (no habituales), motivados principalmente por la adquisición de nuevos conocimientos y experiencias a través del descubrimiento de la cultura y el patrimonio de un territorio.

Por su naturaleza, el turismo cultural es una actividad económica, social, cultural y sostenible. Esta característica lo convierte en un sistema complejo y multidimensional. Su complejidad se sustenta en su presencia y protagonismo en el territorio a través de los siguientes ejes transversales:

Económico. Favorece la creación de nuevas empresas, amplia las oportunidades de negocios, incentiva la generación de empleo, estimula la innovación y el desarrollo tecnológico, contribuye a los ingresos públicos y privados, etc.

Al referirse a este aspecto la OMT señala que el turismo es uno de los sectores económicos que con mayor rapidez crece en la actualidad y se ha convertido en un motor del desarrollo económico y social.

Cultural. Los turistas culturales se desplazan de su lugar de residencia habitual hacia otro lugar (no habitual) motivados por atractivos vinculados a la cultura y al patrimonio del destino. En este espacio se materializa el contacto entre el turista y la comunidad receptora, se establecen relaciones sociales, se crean vínculos afectivos y se produce un intercambio de información y conocimientos que es cultural.

La UNESCO destaca que «[…] la cultura es diálogo, intercambio de ideas y experiencias, apreciación de otros valores y tradiciones, que se agotan y mueren en el aislamiento»

Social. El turismo cultural es un factor de transformación social que dinamiza el intercambio intercultural entre el turista y la población receptora, estimula la socialización de conocimientos, favorece la creación de empleo, la puesta en valor del patrimonio y el reforzamiento de la identidad cultural territorial.

El Secretario General de la ONU, Ban ki-moon al referirse al poder transformador del turismo señaló lo siguiente:

«[…] Por ser uno de los principales sectores de generación de empleo en el mundo, el turismo ofrece importantes oportunidades de subsistencia, con lo que contribuye a aliviar la pobreza e impulsar el desarrollo inclusivo»

Sostenible. La valoración de la sostenibilidad en el ámbito del turismo queda reconocida al declararse 2017 como “Año Internacional del Turismo Sostenible para el Desarrollo”

La OMT define el turismo sostenible como aquel que «[…] tiene plenamente en cuenta las repercusiones actuales y futuras, económicas, sociales y medioambientales para satisfacer las necesidades de los visitantes, de la industria, del entorno y de las comunidades anfitrionas»

Entre las tipologías de turismo sostenible destaca el turismo cultural que puede hacer un gran aporte a la sostenibilidad de los territorios si se potencia su capacidad de sensibilización para que los turistas cuando viajen «recuerden respetar la naturaleza, respetar la cultura, y respetar a sus anfitriones»

El conjunto de actuaciones del turismo cultural tiene una intervención directa en el destino/territorio, un espacio en el cual la población receptora desarrolla sus actividades cotidianas, potencia las relaciones económicas, protege el medioambiente, aprecia las creaciones culturales, pone en valor el patrimonio y defiende los elementos identitarios.

 

El carácter territorial del turismo cultural

El territorio, por su complejidad, se ha convertido en objeto de estudio de las ciencias sociales, sobresaliendo entre ellas, la geografía, la sociología, la antropología, etc. Sobre esta temática han reflexionado también ciencias aplicadas como la arquitectura, el urbanismo, la ingeniería y la agronomía, entre otras.

Lo anterior se evidencia ya que existen múltiples autores y autoras que han abordado este complejo tema. Sosa (2012), por ejemplo, considera que el territorio debe entenderse:

 […] como una construcción integral, dialéctica, compleja, multidimensional y pluridimensional, desde la vida social y sus múltiples y plurales interrelaciones, procesos y dinámicas, donde lo geográfico y ecológico, lo económico, lo social, lo cultural y lo político fueran entendidos como partes indivisibles y en interacción, lo mismo que sus niveles, ámbitos y escalas.

En la definición la autora aprecia el territorio como un sistema complejo, compuesto por partes que interactúan entre sí de manera dinámica formando un todo que es valorado por la población local y reconocido por ella como parte de su patrimonio.

El patrimonio le aporta un valor añadido al territorio y lo convierte, potencialmente en un territorio turístico, definido por Fratucci como aquel «donde el turismo se realiza, y donde ocurren las interacciones e interrelaciones temporarias entre el anfitrión y el turista, los cuales tendrán un contacto directo, sin barreras (físicas o simbólicas) entre ellos y el reconocimiento de la existencia del otro, recíproca y simultáneamente»

El territorio se convierte así en el eje central de la actividad del turismo cultural, en él existen recursos turísticos patrimoniales que al transformarse en productos influyen en la toma de decisión del turista a la hora de elegir el destino, motivan el viaje, potencian la actividad turística, favorecen la creación de empleo, la generación de riqueza e contribuyen a la difusión y conservación del patrimonio local.

Conclusiones:

  1. El turismo cultural, no debe entenderse solamente como motor económico del territorio, sino también como difusor y preservador del patrimonio y la identidad cultural local.

  2. La complejidad del turismo cultural se sustenta en su presencia y protagonismo en el territorio a través de los ejes económico, social, cultural y sostenible.

  3. El territorio es un sistema complejo, compuesto por partes que interactúan entre sí de manera dinámica, formando un todo que es valorado y reconocido por la población local como parte de su patrimonio.

Bibliografía:

Ban Ki-moon. (2017). Día Mundial del Turismo. http://www2.unwto.org/es/tourism4development2017

DINIZ CARVALHO, Karoliny. El turismo en la dinámica territorial. ¿Lógica global, desarrollo local? http://www.scielo.org.ar/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S1851-17322011000200010

HERNÁNDEZ, Francisca. (2007) “La museología ante los retos del siglo XXI”, Revista Electrónica de Patrimonio Histórico. Granada, nº 1.

OMT. (2017). ¿Por qué el Turismo? http://www2.unwto.org/es/content/por-que-el-turismo.

OMT. (2017). Definición turismo sostenible. http://sdt.unwto.org/es/content/definicion.

OMT. (2017). Turismo internacional – 2017 presenta los mejores resultados semestrales de los últimos siete años. En http://media.unwto.org/es/press-release/2017-09-08/turismo-internacional-2017-presenta-los-mejores-resultados-semestrales-de-l

SOSA VELÁSQUEZ, Mario. (2012) ¿Cómo entender el territorio? Editorial Cara Parens de la Universidad Rafael Landívar.

UNESCO. (1982). Conferencia mundial sobre las políticas culturales.  http://culturalrights.net/descargas/drets_culturals400.pdf

 

José Ramón Terry
Formador. Consultor en gestión del patrimonio, turismo cultural y desarrollo local. Especializado en diseño, gestión, evaluación y control de proyectos. Intérprete del Patrimonio.
José Ramón Terry on EmailJosé Ramón Terry on FacebookJosé Ramón Terry on GoogleJosé Ramón Terry on InstagramJosé Ramón Terry on LinkedinJosé Ramón Terry on PinterestJosé Ramón Terry on Twitter

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *