El patrimonio cultural como producto turístico

En el presente artículo se aborda, en la primera parte, el concepto de producto turístico. A continuación, se analiza el concepto de patrimonio cultural y se fundamenta su connotación como producto turístico. Finalmente, el trabajo concluye con una valoración sobre la capacidad integradora de este producto especializado que por su singularidad y autenticidad es capaz de aportarle a un territorio/destino identidad propia y diferenciación, hecho que lo haría más competitivo y rentable.

Palabras clave:

Palabras clave: Patrimonio cultural, producto turístico, producto patrimonial, atractivos, facilidades, acceso, bienes, servicios, actividades turísticas, experiencia turística, demanda, necesidad, deseo, territorio/destino.

Introducción

En la actualidad la industria turística ha alcanzado un gran protagonismo a nivel internacional, afirmación avalada por cifras y criterios emitidos por la Organización Mundial del Turismo (en lo adelante OMT).

La OMT destaca que «durante décadas, el turismo ha experimentado un continuo crecimiento y una profunda diversificación, hasta convertirse en uno de los sectores económicos que crecen con mayor rapidez en el mundo […]»

Añade además que «hoy en día, el volumen de negocio del turismo iguala o incluso supera al de las exportaciones de petróleo, productos alimentarios o automóviles. El turismo se ha convertido en uno de los principales actores del comercio internacional, y representa al mismo tiempo una de las principales fuentes de ingresos de numerosos países en desarrollo. Este crecimiento va de la mano del aumento de la diversificación y de la competencia entre los destinos»

Diversificación y competencia son dos elementos que tienen en común, como eje transversal, el producto turístico.

El concepto de producto turístico

Kotler (citado por Megía 2014), al referirse al concepto de producto, en su acepción más amplia, lo define como «todo aquello susceptible de ser ofrecido para satisfacer una necesidad o un deseo»

De la evidencia anterior se concluye que el objetivo esencial de un producto es la satisfacción de una necesidad o deseo y en ese sentido es preciso aproximarse a la definición de producto turístico, considerando que es uno de los factores que motivan al turista a elegir un destino. (Véase “Motivación en el Turismo”  pinchando aquí)

Esta peculiaridad ha convertido al producto turístico en el centro de atención de los principales eventos y foros sobre turismo, promovidos por las instituciones académicas y las principales organizaciones internacionales, regionales y nacionales que se ocupan del tema.

El protagonismo alcanzado por el producto dentro de la actividad turística ha generado una multiplicidad de definiciones, entre las cuales existen similitudes y diferencias. Entre estas conceptualizaciones merece la pena destacar las siguientes:

La Organización Mundial del Turismo (OMT) definió producto turístico como «el conjunto de bienes y servicios que son utilizados para el consumo turístico por grupos determinados de consumidores»

Middlenton, (citado por Pérez, Vázquez y Álvarez, 2010) señala que «…el producto turístico tiene su principal insumo en el atractivo, en torno al cual giran una serie de elementos que permiten que se desarrolle la actividad turística en un espacio determinado. En un sentido más amplio el producto turístico es el conjunto de atractivos, equipamientos, servicios, infraestructuras y organizaciones que satisfacen una necesidad o deseo de los consumidores turísticos. Dicho producto es ofrecido en el mercado turístico y consumido en el lugar de prestación del servicio lo cual supone un desplazamiento del consumidor desde un lugar de origen a uno de destino y su posterior retorno al sitio de partida»

Acerenza (citado por Expósito, 2009) destaca que producto turístico «es un conjunto de prestaciones, materiales e inmateriales, que se ofrecen con el propósito de satisfacer los deseos o las expectativas del turista […], es un producto compuesto que puede ser analizado en función de los componentes básicos que lo integran: atractivos, facilidades y acceso»

Por su parte Valls (citado por Megía 2014) reconoce que «[…] el producto turístico se presenta como un conglomerado, una amalgama, una constelación de elementos tangibles e intangibles en particular. Entre los elementos tangibles se hallan los bienes, los recursos, las infraestructuras y los equipamientos; entre los intangibles, se encuentran los servicios, la gestión, la imagen de marca y el precio».

Sobre las bases de las ideas expuestas se infiere que el producto turístico está integrado, básicamente, por tres componentes esenciales: atractivos, facilidades y accesos.  

Atractivos:  

Según el Diccionario de la Real Académica Española atractivo significa «que atrae o tiene fuerza para atraer», […] Capacidad de atraer.

Partiendo de ese enunciado, el atractivo turístico tiene que tener potencialidades y capacidad para generar en el turista, una motivación que lo conduzca a tomar la decisión de desplazarse desde su lugar de residencia habitual hacia un determinado territorio/destino con el objetivo de satisfacer una experiencia turística.

Los atractivos generan mayor motivación cuando son singulares, auténticos, con identidad propia y son capaces de provocar que los turistas disfruten de una experiencia única e irrepetible.

Existen varias clasificaciones de atractivos turísticas, pero una de las más utilizadas es la formulada por Boullón (citado por Navarro, 2015) que parte de la metodología de “inventario de recursos turísticos” diseñada por la Organización de Estados Americanos (en lo adelante OEA)

Su propuesta clasifica los atractivos en:

Sitios naturales: Montañas, planicies, costas, hidrológicas, lugares de observación de flora y fauna.

Museos y manifestaciones culturales históricas: Museos, obras de arte y técnica, lugares históricos, ruinas y sitios arqueológicos.

Folklore: Manifestaciones religiosas y creencias populares, ferias y mercados, música y danzas, artesanías y artes populares, comidas y bebidas típicas, grupos étnicos, arquitectura popular y espontánea.

Realizaciones técnicas, científicas o artísticas contemporáneas: Explotaciones mineras, explotaciones agropecuarias, explotaciones industriales, obras de arte y técnica, centros científicos y técnicos.

Acontecimientos programados: Artísticos, deportivos, ferias y exposiciones, concursos, fiestas religiosas y profanas, carnavales.

Facilidades:

Las facilidades son las que complementan los atractivos, favoreciendo la permanencia de los turistas en el territorio/destino y garantizando que disfruten de una experiencia turística única e irrepetible.

Dentro de las facilidades se incluyen el alojamiento, la gastronomía, las amenidades turísticas, la infraestructura y/o servicios que necesita el turista, accesibilidad y transporte.

Accesos:

Son los medios de transporte y su gestión, que garantizan el desplazamiento de los turistas desde su lugar de origen hasta el territorio/destino y la movilidad que realizan dentro de él.

El patrimonio como producto turístico

Definición de patrimonio cultural:

La evolución del concepto de patrimonio cultural ha potenciado su capacidad como atractivo turístico a nivel internacional, regional, nacional y local.

El patrimonio cultural se ha convertido de un simple recurso contemplativo en uno de los elementos fundamentales que interviene en la toma de decisión de los turistas a la hora de elegir un territorio/destino y desplazarse hacia él con el objetivo de disfrutar de una experiencia turística agradable y satisfactoria.

El patrimonio, en su nueva interpretación, ha comenzado a entenderse por algunos autores y autoras, entre los que destaca Carli (2006) como «el conjunto de bienes culturales y naturales, tangibles e intangibles, generados localmente, y que una generación hereda / transmite a la siguiente con el propósito de preservar, continuar y acrecentar dicha herencia»

Desde la perspectiva anterior se puede concluir que patrimonio cultural es en sí mismo atractivo turístico, al comprender, como destaca la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (en lo adelante UNESCO) «[…] las obras de sus artistas, arquitectos, músicos, escritores y sabios, así como las creaciones anónimas, surgidas del alma popular, y el conjunto de valores que dan un sentido a la vida. Es decir, las obras materiales y no materiales que expresan la creatividad de ese pueblo: la lengua, los ritos, las creencias, los lugares y monumentos históricos, la literatura, las obras de arte y los archivos y bibliotecas»

Esta capacidad que tiene el patrimonio cultural como atractivo turístico es uno de los factores que influye en la creciente demanda turística asociadas a lugares de interés histórico/artístico y cultural.

En términos estadísticos este crecimiento de la demanda se ilustra a partir de la siguiente consideración de la OMT: «El turismo cultural representa cerca del 37 % del total del sector turístico y va a tener un crecimiento anual en torno al 15 %»

En el caso concreto de España este incremento de la demanda de turismo cultural puede ser mayor, considerando que es el tercer país del mundo, detrás de Italia y China, con mayor cantidad de recursos inscritos en la “Lista del Patrimonio Mundial” (Para ver “Bienes declarados Patrimonio Mundial” por la UNESCO pincha aquí)

Para maximizar esta ventaja competitiva, dentro del mercado turístico, España tiene que potenciar la creación de productos turísticos de naturaleza patrimonial, lo que impulsaría la puesta en valor del patrimonio en los territorios/destinos, garantizándole identidad propia, diversificación, diferenciación y especialización.

El producto turístico patrimonial

Martín (2007), define «como producto patrimonial a la elaboración de un sistema diverso e integrado que, mediante estrategias de interpretación, presentación, exhibición, conservación y promoción, tenga como objetivo producir un complejo de mensajes, actividades y equipamientos que brinde al visitante una serie de pautas cognoscitivas, informativas y lúdicas para que éste satisfaga eficientemente su demanda de ocio cultural en su tiempo libre»

Considerando los elementos expuestos en la definición formulada por Martín se puede afirmar que es imprescindible priorizar, dentro de la planificación turística de un territorio/destino los productos patrimoniales por constituir un componente transversal dentro de la actividad turística.

Entre las clasificaciones de producto turístico existentes se encuentra la que lo asocia al viaje, a las instalaciones y al territorio, tomando como referencia las formas de ofrecer el consumo y disfrute de los atractivos.

Producto turístico viajes:

El patrimonio cultural se muestra a través de rutas e itinerarios culturales. En ocasiones es un producto diseñado para satisfacer las expectativas de turistas culturales especializados.

Existen múltiples productos turísticos de esta naturaleza. Por citar sólo algunos ejemplos se pueden mencionar los siguientes:

  • La ruta “Caminos del Arte Rupestre Prehistórico”, en la que participan España, Portugal, Francia, Italia, Irlanda, Suecia y Noruega.  Ha recibido el distintivo Itinerario Cultural del Consejo de Europa. (Véase “La ruta Caminos del Arte Rupestre Prehistórico” pinchando aquí)

  • Ruta ciudades Patrimonio de la Humanidad de España: Córdoba, Úbeda y Baeza (Andalucía); Ibiza (Baleares); San Cristóbal de La Laguna (Canarias); Ávila, Salamanca y Segovia (Castilla y León); Toledo y Cuenca (Castilla-La Mancha); Tarragona (Cataluña); Cáceres y Mérida (Extremadura); Santiago de Compostela (Galicia); Alcalá de Henares (Comunidad de Madrid).

  • Ruta de otoño, ruta de castillos, en Castilla La Mancha.

Producto turístico instalaciones:

Son productos diseñados a partir de la puesta en valor de sitios, eventos programados y edificios con un gran significado patrimonial. Esta idea se puede explicar a partir de los siguientes ejemplos:

  • Sitios:  Red de Parques Arqueológicos de Castilla La Mancha.

  • Eventos programados: Feria de Albacete, declarada de Interés Turístico Internacional.

  • Edificios de significación patrimonial: Cadena de Paradores de Turismo de España.

Producto turístico territorial:

Se asocia a sitios históricos/artísticos y culturales, que tienen valores excepcionales o han sido declarados Patrimonio Cultural de la Humanidad por la UNESCO.

En el caso concreto de la provincia de Albacete, en Castilla La Mancha se encuentran las pinturas rupestres de Minateda, perteneciente al “Conjunto de Arte Rupestre del Arco Mediterráneo”, declarado Patrimonio Cultural de la Humanidad por la UNESCO en 1998 por considerarse un sitio cultural y natural que por su valor excepcional y universal debe ser protegido en beneficio de la humanidad.

De los elementos destacados hasta aquí se concluye que el patrimonio cultural como producto turístico, por su capacidad integradora, es un eje transversal en el contexto de la actividad turística y en ese sentido es preciso valorarlo en su justa medida en el momento de la planificación de los programas de desarrollo turísticos.

La creación de productos turísticos de naturaleza patrimonial le aportaría al territorio/destino identidad propia, diferenciación y diversificación de la oferta, hecho que lo haría más competitivo y rentable.

Mi próximo artículo en http://terryconsultores.com/blog/ estará dedicado a las pinturas rupestres de Minateda como recurso didáctico. Sobre este, espero tus comentarios.

Buenas tardes a tod@s

Bibliografía:

Diego Navarro. Recursos turísticos y atractivos turísticos: conceptualización, clasificación y valoración. Cuadernos de Turismo, nº 35, (2015); pp. 335-357.

Ileana Ochoa Llamas, Ernesto Manuel Conde Pérez, Elizabeth Maldonado Hinojosa. Valoración de un producto turístico. http://www.eumed.net/rev/turydes/12/lph.pdf. Vol 5, Nº 12 (junio/ 2012) 

Ivan Thompson. Definición de Producto. http://www.marketing-free.com/producto/definicion-producto.html. Septiembre 2009

Marcelo Martín Guglielmino. La difusión del patrimonio. Actualización y debate. e-rph nº 1, diciembre 2007. http://www.revistadepatrimonio.es/revistas/numero1/difusion/estudios/articulo7.php

María Ester Expósito Peláez. Conceptos básicos de los servicios y productos turísticos. http://www.efdeportes.com/ Revista Digital – Buenos Aires – Año 14 – Nº 139 – diciembre de 2009

Olatz Megía Segarra. Creación del producto turístico Centro Histórico de Gandía. https://riunet.upv.es/handle/10251/35182

Sergio Roberto Calderón Rivera. (2009). Conceptos de patrimonio, atractivo turístico y recurso turístico. http://estudiosdelturismo.blogspot.com.es/2009/05/conceptos-de-patrimonio-atractivo.html

José Ramón Terry
Formador. Consultor en gestión del patrimonio, turismo cultural y desarrollo local. Especializado en diseño, gestión, evaluación y control de proyectos. Intérprete del Patrimonio.
José Ramón Terry on EmailJosé Ramón Terry on FacebookJosé Ramón Terry on GoogleJosé Ramón Terry on InstagramJosé Ramón Terry on LinkedinJosé Ramón Terry on PinterestJosé Ramón Terry on Twitter

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *