Turismo cultural comunitario, una propuesta desde el sur

Comunidad

El turismo cultural comunitario es una tipología de turismo cultural con una gran presencia en los países de América Latina y el Caribe por el protagonismo que asume la comunidad en la propuesta de productos turísticos sustentados en la convivencia y el disfrute de la cultura y el patrimonio local.

El presente post está relacionado con esa modalidad turística en el contexto latinoamericano y caribeño, considerando que la región posee un conjunto de peculiaridades económicas, sociales, culturales y medioambientales que le permite maximizar sus recursos turísticos de una forma sostenible y eficiente

El turismo comunitario

El término fue acuñado en la primera parte de la década de los ochenta del siglo pasado pero su origen tiene lugar mucho antes como una alternativa de las comunidades rurales, como estrategia de desarrollo, para generar empleo, garantizar la inclusión social, combatir la pobreza y crear riqueza para el territorio.

Desde esta perspectiva se puede concluir que el turismo cultural comunitario surge en América Latina y el Caribe, como una respuesta de los miembros de la comunidad ante los problemas económicos, sociales, culturales y medioambientales y como una alternativa para mejorar las condiciones de vida.

Una revisión en torno a la literatura existente, que el turismo comunitario ha sido objeto de estudio para académicos e investigadores de diferentes países, lo que ha generado un abundante cuerpo teórico sobre la temática, en el cual se dedica una parte importante a su definición.

Para el “Fondo Mundial Para la Naturaleza” (citado por Cardona, Burgos 2015) el turismo comunitario es «aquel tipo de turismo en el que la comunidad local tiene un control sustancial de, y participa en, su desarrollo y manejo, y una importante proporción de los beneficios se quedan en la comunidad»

Con un enfoque más funcional y operativo la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) (1999) define el turismo comunitario como «[…] una estrategia local de aprovechamiento de ventajas comparativas en condiciones complejas desde lo social, económico, ambiental y cultural, que con unas mínimas oportunidades y capacidades pueden transformar su realidad o entorno en oportunidades competitivas para las comunidades involucradas, otorgando así soluciones prácticas a problemas complejos como la paz y el desarrollo» 

Con esta formulación la CEPAL reconoce esta tipología turística como una alternativa innovadora, en el ámbito de las comunidades con recursos económicos limitados, que garantiza el aprovechamiento de los recursos locales de manera eficiente y sostenible, lo cual les permite generar empleo y crear riqueza.

En igual dirección la Organización Internacional del Trabajo (OIT) (2001) destaca que el turismo comunitario es «toda forma de organización empresarial sustentada en la propiedad y la autogestión de los recursos patrimoniales comunitarios, con arreglo a prácticas democráticas y solidarias en el trabajo y en la distribución de los beneficios generados por la prestación de servicios turísticos, con miras a fomentar encuentros interculturales de calidad con los visitantes»

La definición de la OIT está enfocada hacia un turismo comunitario con énfasis en el patrimonio y la cultura, quizá condicionada por un cambio de tendencia en los turistas que buscan comunidades/destinos que ofrecen, como producto turístico la cultura popular tradicional, las tradiciones y costumbres, los valores patrimoniales y una gastronomía autóctona.

Desde la perspectiva anterior se precisa hablar de turismo cultural comunitario

Par ampliar su información puede consultar el artículo “El turismo comunitario en Colombia: iniciativa de desarrollo local y estrategia de empoderamiento del patrimonio cultural” pinchando aquí

Turismo cultural comunitario

El turismo cultural comunitario es una dimensión dentro del turismo comunitario que se caracteriza por el liderazgo de la comunidad en la propuesta y gestión de productos turísticos endógenos con un alto contenido experiencial con el objetivo que los turistas, a partir de la convivencia en la comunidad, puedan disfrutar in situ de la cultura y el patrimonio local.

En la definición anterior se identifican dos conceptos que por su importancia merece la pena destacar: Cultura y comunidad.

El concepto de comunidad

Entre los investigadores que abordan el concepto de comunidad destaca Natalio Kisnerman (1990) quien considera que el término «proviene del latín communis, que significa hombres conviviendo juntos en un espacio, compartiendo algo, convivencia, comunicación, unidad. Por lo tanto, podemos en principio decir que es un sistema de relaciones sociales en un espacio definido, integrado en base a intereses y necesidades compartidas»

En su definición el autor reconoce que la comunidad es un complejo de relaciones sociales que se desarrollan en un espacio concreto, que se integra en función de necesidades e intereses que son comunes y en ese sentido compartidas por sus miembros.

En la definición el autor centra la atención en las relaciones sociales, aspecto a destacar considerando que a través de ellas se genera un proceso de socialización de información y aprehensión de conocimientos que asegura la creación de una identidad colectiva que regula el comportamiento social de los miembros de la comunidad.

En igual dirección Ander Egg (1986) destaca que la expresión comunidad «sirve para designar a una agrupación organizada de personas que se perciben como unidad social cuyos miembros participan de algún rasgo, interés, elemento, objetivo o función común, con conciencia de pertenencia, situados en una determinada área geográfica en la cual la pluralidad de personas interacciona más intensamente entre sí que en otro contexto»

En su análisis el autor introduce el elemento “conciencia de pertenencia” que es uno de los factores que contribuye al fortalecimiento de los sentimientos de arraigo y pertenencia de la población a la comunidad y favorece la consolidación de la identidad cultural local.

Caballero (2004) considera que la comunidad es un «agrupamiento de personas concebido como unidad social, cuyos miembros participan de algún rasgo común (intereses, objetivos, funciones), con sentido de pertenencia, situado en determinada área geográfica, en la cual la pluralidad de personas interactúa intensamente entre sí e influye de forma activa o pasiva en la transformación material y espiritual de su entorno»

Por su parte el Grupo Nacional de Trabajo Comunitario Integrado (1995) reconoce a la comunidad como «el espacio físico ambiental, geográficamente delimitado, donde tiene lugar un sistema de interrelaciones sociopolíticas y económicas que producen un conjunto de relaciones interpersonales sobre la base de necesidades. Este sistema resulta portador de tradiciones, historia e identidad propias, que se expresan en identificación de intereses y sentido de pertenencia, que diferencian al grupo que integra dicho espacio ambiental, de los restantes»

Las reflexiones realizadas sobre el concepto de comunidad demuestran que independientemente de la disciplina científica que la estudie, se estructura a partir de los siguientes factores transversales: población, territorio, sentimiento de pertenencia y recursos.

Turismo cultural comunitario

Si desea mayor información sobre comunidad puede consultarla en el artículo “Aproximación al concepto de comunidad como una respuesta a los problemas del desarrollo rural en América Latina” pinchando aquí

El concepto de cultura

Toda comunidad grande o pequeña, tradicionalista o moderna, urbana o rural posee una cultura que la identifica y al mismo tiempo la diferencia de otras comunidades y en ese sentido la cultura se convierte en un elemento diferenciador que le aporta valor añadido a la comunidad/destino que se dedica al turismo cultural comunitario, haciéndola más competitiva.

La cultura ha señalado la UNESCO «[…]puede considerarse actualmente como el conjunto de los rasgos distintivos, espirituales y materiales, intelectuales y afectivos que caracterizan a una sociedad o un grupo social. Ella engloba, además de las artes y las letras, los modos de vida, los derechos fundamentales al ser humano, los sistemas de valores, las tradiciones y las creencias»

En el caso concreto de América Latina y el Caribe las comunidades, fundamentalmente rurales, son portadoras de una sólida cultura ancestral, heredada de generación en generación y recurren a ella, como parte de su patrimonio cultural e identidad para atender a sus necesidades y solucionar sus problemas.

 La cultura, como señala Pérez de Cuéllar (1996) «es la transmisión de comportamiento y también una fuente dinámica de cambio, creatividad y libertad, que abre posibilidades de innovación» y la innovación cultural en este contexto comunitario pasa necesariamente por el turismo como alternativa para afrontar los retos que impone el desarrollo en el ámbito local.

Para afrontar esos retos desde el turismo cultural comunitario los recursos humanos implicados en el proceso de planificación deben prestar especial atención al inventario de recursos culturales para identificarlos y evaluar las potencialidades que posee cada uno de ellos para convertirse en atractivos y productos turísticos e influir en la toma de decisión del turista a la hora de la elección de la comunidad/destino.

Existen varias metodologías para la elaboración de un inventario de recursos turísticos, pero una de las más aceptadas es la formulada por la Organización de Estados Americanos (OEA) que establece las siguientes categorías:

  1. Recursos histórico-monumentales, técnicos, etnológicos y artísticos: Edificaciones y monumentos, obras técnicas, yacimientos arqueológicos, etnológicos, museos y obras de arte.
  2. Recursos artesanos y gastronómicos: Artesanía y gastronomía.
  3. Folklore, fiestas y acontecimientos programados: Folklore, fiestas, ferias y mercados, y acontecimientos programados.

Si desea mayor información sobre inventario de recursos turísticos puede consultar la metodología elaborada por la OEA pinchando aquí

El inventario de recursos culturales permitirá a los miembros de la comunidad participar activamente en la elección de los recursos que pueden ser transformados en productos turísticos que promuevan la autenticidad de la cultura local, el respeto a las costumbres, tradiciones y creencias, y garanticen la convivencia de los anfitriones con los visitantes facilitando el disfrute, in situ, de la cultura y el patrimonio

La próxima entrada en http://terryconsultores.com/blog/ estará dedicada a fundamentar el potencial turístico que tienen los “itinerarios culturales” para el desarrollo local.

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Buenos días a tod@s

Bibliografía:

 

Ander Egg, E. (1986). Diccionario del trabajo social, Editorial Ateneo, México, 8 ª edición.

Caballero Rivacoba, M. (2004). El Trabajo Comunitario: una alternativa para el trabajo social. Editorial Ácana.

Cardona Prieto, M. and Burgos Doria, R. (2015). El turismo comunitario en Colombia: iniciativa de desarrollo local y estrategia de empoderamiento del patrimonio cultural. Administración y Desarrollo. [en línea] esapvirtual.esap.edu.co. Disponible en: http://esapvirtual.esap.edu.co/ojs/index.php/a/article/view/15 [Recuperado el 2 nov. 2017].

CEPAL. (1999). Istmo Centroamericano y la República Dominicana: Indicadores de la actividad Turística. [en línea] Disponible en: https://www.cepal.org/publicaciones/xml/2/9582/r695.pdf [Recuperado el 25 enero 2018].

Consejo Nacional de la Cultura y las Artes. (2015). Guía metodológica para proyectos y productos de turismo cultural sustentable. [en línea] Disponible en: http://www.cultura.gob.cl/wp-content/uploads/2015/01/guia-metodologica-turismo-cultural.pdf . [Recuperado el 25 enero 2018].

Kisnerman, N. (1990). Teoría y práctica del trabajo social. Editorial HVMANITAS, Buenos Aires.

Maldonado, C. (2005). Pautas metodológicas para el análisis de experiencias de turismo comunitario. [en línea] oit.org. Disponible en: http://oit.org/wcmsp5/groups/public/—ed_emp/—emp_ent/—ifp_seed/documents/publication/wcms_117525.pdf [Recuperado el 9 dic. 2017].

Proyecto de programa de trabajo comunitario integrado. (1995). Versión No. 5, La Habana.

Terry Gregorio, T.: “Aproximación al concepto de comunidad como una respuesta a los problemas del desarrollo rural en América Latina”, en Contribuciones a las Ciencias Sociales, octubre 2012, www.eumed.net/rev/cccss/22/

UNESCO. (1982). Conferencia mundial sobre las políticas culturales México. [en línea] Disponible en:  http://www.culturalrights.net/descargas/drets_culturals400.pdf. [Recuperado el 18 enero 2018].

UNESCO. (1996). Informe Nuestra Diversidad Creativa. [en línea] Disponible en:  http://unesdoc.unesco.org/images/0010/001055/105586sb.pdf. [Recuperado el 18 enero 2018].

UNESCO. Cartografía de los recursos culturales indígenas. [en línea] Disponible en: http://www.unesco.org/new/es/culture/themes/culture-and-development/unesco-and-indigenous-peoples-partnership-for-cultural-diversity/cultural-mapping/. [Recuperado el 25 enero 2018].

José Ramón Terry
Formador. Consultor en gestión del patrimonio, turismo cultural y desarrollo local. Especializado en diseño, gestión, evaluación y control de proyectos. Intérprete del Patrimonio.
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