Cultura y patrimonio, pilares del turismo cultural

En el presente artículo se estudia, en primer lugar, la evolución del concepto de turismo cultural a partir de las formulaciones realizadas por organizaciones internacionales y por expertos en la materia. A continuación, se analiza el sistema de relaciones existentes entre cultura y patrimonio. Seguidamente, se fundamentan los pilares sobre los que se desarrolla y consolida esta tipología turística. Finalmente, el trabajo concluye con unas consideraciones sobre la necesidad de poner en valor el uso turístico de la cultura y el patrimonio cultural.

Palabras clave: 

Cultura, patrimonio, patrimonio cultural, turismo cultural, bien de interés cultural, patrimonio tangible, patrimonio intangible, OMT, UNESCO, ICOMOS

Desarrollo:

En las últimas décadas el turismo cultural ha alcanzado un gran protagonismo, convirtiéndose en un segmento turístico de preferencia en el ámbito internacional. Esta tendencia ha provocado cambios significativos en la oferta y la demanda turística.

Según cifras estadísticas aportadas por la Organización Mundial del Turismo (OMT), «la llegada de turistas internacionales en el mundo creció un 6 % en el periodo enero-abril de 2017, en comparación con el mismo periodo del año pasado, y la confianza empresarial alcanzó el más alto nivel en un decenio»

En este incremento ha desempeñado un papel destacado el turismo cultural porque según cifras de la UNESCO representa el 40% del turismo que se realiza alrededor de todo el mundo.

El secretario general de la OMT, Taleb Rifai destacó que «El turismo cultural está creciendo, en popularidad, en importancia y en diversidad, incorporando la innovación y el cambio […]»

Este crecimiento es el resultado de las transformaciones sufridas en la oferta y la demanda turística, como consecuencia de la introducción de internet que ha puesto la información en manos del cliente, por el incremento de los niveles de educación que ha favorecido el interés por la cultura y por el cambio en la manera de concebir el patrimonio.

Los elementos enunciados determinan que el concepto de turismo cultural se encuentre en constante evolución, ajustándose a las exigencias del mercado y a los cambios que se producen en cada momento histórico concreto, en ámbitos como la economía y la cultural, entre otros.

De los planteamientos referidos se deduce que existen múltiples definiciones sobre turismo cultural, entre los cuales se encuentran las formuladas por organizaciones y organismos internacionales como la OMT, el Consejo Internacional de Monumentos y Sitios (ICOMOS) y TURESPAÑA, y por investigadores y expertos en la materia.

La primera definición sobre turismo cultural en el ámbito internacional fue propuesta por el ICOMOS en noviembre de 1976.

Para ICOMOS turismo cultural es «aquella forma de turismo que tiene por objeto, entre otros fines, el conocimiento de monumentos y sitios histórico-artísticos. Ejerce un efecto realmente positivo sobre éstos en tanto en cuanto contribuye – para satisfacer sus propios fines – a su mantenimiento y su protección. Esta forma de turismo justifica, de hecho, los esfuerzos que tal mantenimiento y protección exigen de la comunidad humana, debido a los beneficios socio – culturales y económicos que comporta para toda la población implicada»

En la definición se centró la atención en el conocimiento de los monumentos y sitios históricos-artísticos y en el reconocimiento del aporte positivo que puede hacer el turismo cultural a la conservación y mantenimiento del patrimonio.

En el mismo sentido, en 1995 la OMT definió el turismo cultural como todos «los movimientos de las personas para satisfacer la necesidad humana de diversidad, orientados a elevar el nivel cultural del individuo, facilitando nuevos conocimientos, experiencias y encuentros»

La definición formulada por la OMT destaca que el turismo cultural tiende a satisfacer la necesidad humana de diversidad. Según Maslow estas necesidades se dividen en cinco grandes grupos:

Necesidades fisiológicas: Son las necesidades innatas, como la necesidad de alimentación, sueño y reposo, abrigo, o el deseo sexual.

El turismo cultural contribuye a satisfacer esta necesidad garantizando visitas guiadas por lugares por lugares cómodos, evitando la exposición al sol, garantizando una buena gastronomía, el acceso a los aseos, etc.

De seguridad: Ayudando a que el visitante adquiera confianza en el lugar, informando de peligros y recomendando precaución en lugares especiales, etc.

Sociales: Ofreciendo un trato amistoso y cercano, facilitando la interacción social, fomentando el disfrute y la recreación.

De autoestima: Ofreciendo información fácil de comprender, fomentando el autodescubrimiento, haciendo protagonista al visitante,

De autorrealización: Están relacionadas con la manera como se ve y se evalúa la persona, es decir, con la autoevaluación.

Este es un conocimiento que deben poseer los gestores del turismo cultural para favorecer que los visitantes puedan satisfacer estas necesidades que generan sentimientos de confianza en sí mismo, valor y prestigio.

En la definición se destaca además que una de las funciones del turismo cultural es elevar el nivel cultural del visitante, contribuir a adquiera o se nutra de la cultura del lugar visitado y esa adquisición de cultura, fruto del intercambio con la población residente facilita que el visitante adquiera nuevos conocimientos, creando una experiencia satisfactoria.

En igual dirección, en el año 2001 TURESPAÑA enuncia la siguiente definición:

«El turismo cultural es un viaje con la finalidad específica de conocer a fondo un lugar, su gente y sus costumbres, y en el que el turista se dedica a visitar lugares históricos, monumentos, edificios, asistir a espectáculos específicos de música, arte […] y disfrutar de la gastronomía»

Por su parte Hernández (2007), destaca que turismo cultural es «el desplazamiento temporal, cuya motivación principal es ampliar horizontes, buscar conocimiento y emociones a través del descubrimiento de un patrimonio y de su territorio. […] es una práctica cultural que requiere un desplazamiento»

 En esta definición la investigadora expone, como en las conceptualizaciones analizadas con anterioridad, que a través del turismo cultural los visitantes adquieren nuevos conocimientos, experiencias y emociones y pone el énfasis en que las mismas se alcanzan a través del descubrimiento de un patrimonio y de su territorio. Este elemento permite hablar de patrimonio territorial.

Desde la perspectiva anterior se deduce que el turismo cultural es el desplazamiento de personas desde sus lugares habituales de residencia hacia otros lugares, motivados principalmente por la adquisición de nuevos conocimientos y experiencias a través del descubrimiento de la cultura y el patrimonio de un territorio.

El turismo cultural son “aquellos desplazamientos realizados fuera del lugar habitual de residencia cuya motivación principal o parcial es el interés en los aspectos históricos, científicos o estilos de vida ofrecidos por una comunidad, región, grupo o institución” Silberberg (1995)

Las evidencias precedentes demuestran que entre la cultura y el turismo cultural se generan sinergias, pero también conflictos porque son sectores que tienen valores y creencias, objetivos y metas diferentes y en ese sentido es imprescindible poner el énfasis en la planificación y búsqueda de consenso en torno a la aplicación de políticas públicas y privadas que minimicen los conflictos y maximicen las sinergias.

Te recomiendo que consultes el siguiente documento: Compilación de  recomendaciones de la OMT 1975–2015.

Cultura y Turismo Cultural.

El punto de partida esencial para una planificación eficiente del turismo cultural lo constituye la cultura.

La UNESCO ha señalado que la cultura, en su acepción más amplia:

(…) puede considerarse actualmente como el conjunto de los rasgos distintivos, espirituales y materiales, intelectuales y afectivos que caracterizan a una sociedad o un grupo social. Ella engloba, además de las artes y las letras, los modos de vida, los derechos fundamentales al ser humano, los sistemas de valores, las tradiciones y las creencias y que la cultura da al hombre la capacidad de reflexionar sobre sí mismo. Es ella la que hace de nosotros seres específicamente humanos, racionales, críticos y éticamente comprometidos. A través de ella discernimos los valores y efectuamos opciones. A través de ella el hombre se expresa, toma conciencia de sí mismo, se reconoce como un proyecto inacabado, pone en cuestión sus propias realizaciones, busca incansablemente nuevas significaciones, y crea obras que lo trascienden. (Véase UNESCO)

En esta definición, la UNESCO reconoce la necesidad de tener una visión amplia de cultura, que se corresponda con las transformaciones que ha sufrido el mundo y los avances de la ciencia y la tecnología, hecho que ha modificado la manera en que los seres humanos se relacionan entre ellos y con su entorno.

Esta nueva visión de cultura contribuyó al acercamiento entre los pueblos con el propósito de garantizar el dialogo intercultural, favorecer el desarrollo sostenible y proteger el legado cultural para las generaciones venideras.

Para su mejor entendimiento resulta pertinente descomponer la definición enunciada por la UNESCO en las siguientes partes:

La cultura se refiere a:

Rasgos que distinguen: Esos rasgos pueden ser espirituales y materiales.

La cultura puede ser material y espiritual y está asociada a la identidad cultural porque permite que una sociedad o grupo social se reconozca en esa cultura, que los hace idénticos y al mismo tiempo diferentes de otros grupos sociales.

La cultura engloba:

  • Los sistemas de valores porque es un factor de cohesión social que tributa al fortalecimiento de la responsabilidad, la solidaridad, la cooperación, la tolerancia y el respeto al otro.
  • Las tradiciones y las creencias que son la máxima expresión del acervo cultural acumulado y transmitido de generación en generación y que permiten a los habitantes de una localidad, fundada en la tradición, comprender e interpretar la lengua, la literatura, la música, la danza, los juegos, la mitología, los ritos, las costumbres, la artesanía, la arquitectura, entre otras manifestaciones artísticas.

Las consideraciones anteriores demuestran que la cultura constituye uno de los factores que le garantiza al turismo cultural la confección de un producto de calidad.

Si quieres más información sobre cultura puedes encontrarla aquí

Patrimonio y turismo cultural.

Cultura y patrimonio son dos conceptos estrechamente relacionados que tienen una repercusión directa sobre los territorios en general y sobre el turismo cultural en particular.

Según la UNESCO «El patrimonio es el legado que recibimos del pasado, lo que vivimos en el presente y lo que transmitimos a futuras generaciones»

El patrimonio cultural como producto de la creatividad humana, se hereda, se transmite, se modifica y optimiza de individuo a individuo y de generación a generación.

En la II Conferencia Mundial sobre Políticas Culturales celebrada en México en 1982, la UNESCO expresó que:

El patrimonio cultural de un pueblo debe comprender las obras de sus artistas, arquitectos, músicos, escritores y sabios, así como las creaciones anónimas, surgidas del alma popular, y el conjunto de valores que dan un sentido a la vida. Es decir, las obras materiales y no materiales que expresan la creatividad de ese pueblo: la lengua, los ritos, las creencias, los lugares y monumentos históricos, la literatura, las obras de arte y los archivos y bibliotecas.

El enfoque anterior constituye un instrumento de alcance estratégico que ha permitido que el contenido de la expresión “patrimonio cultural” haya cambiado favorablemente en los últimos años, hecho que ha determinado la aparición de una multiplicidad de definiciones orientadas a garantizar su salvaguarda, conservación, socialización y difusión.

Partiendo de estos presupuestos, Arjona (1986) señala que el patrimonio cultural está formado por «aquellos bienes que son la expresión o el testimonio de la creación humana o de la evolución de la naturaleza, y que tienen especial relevancia en la relación con la arqueología, la prehistoria, la literatura, la educación, el arte, la ciencia y la cultura en general»

Para DeCarli (2006) el patrimonio cultural es «el conjunto de bienes culturales y naturales, tangibles e intangibles, generados localmente, y que una generación hereda / transmite a la siguiente con el propósito de preservar, continuar y acrecentar dicha herencia»

La aproximación a las definiciones expuestas permite destacar que el patrimonio es un bien cultural heredado, valorado, respetado, conservado, transmitido de una generación a otra.  

Los bienes culturales pueden ser tangibles e intangibles.

 

Tangibles.

Según la UNESCO el patrimonio tangible o material se divide en mueble e inmueble.

Mueble: yacimientos arqueológicos, monumentos históricos, conjuntos arquitectónicos, paisajes culturales, etc.

Inmueble: manuscritos, documentos, películas, obras de arte, fotografías, etc.

Intangibles.

El patrimonio inmaterial comprende:

Tradiciones o expresiones vivas heredadas de nuestros antepasados y transmitidas a nuestros descendientes, como tradiciones orales, artes del espectáculo, usos sociales, rituales, actos festivos, conocimientos y prácticas relativos a la naturaleza y el universo, y saberes y técnicas vinculados a la artesanía tradicional.

Acueducto de Segovia, declarado Patrimonio Cultural de la Humanidad por la UNESCO en 1985. Está considerado como una de las mejores obras de ingeniería civil de España.

Intangibles.

El patrimonio inmaterial comprende:

Tradiciones o expresiones vivas heredadas de nuestros antepasados y transmitidas a nuestros descendientes, como tradiciones orales, artes del espectáculo, usos sociales, rituales, actos festivos, conocimientos y prácticas relativos a la naturaleza y el universo, y saberes y técnicas vinculados a la artesanía tradicional. (Véase UNESCO

Para esta institución de las Naciones Unidas el patrimonio inmaterial es «tradicional, contemporáneo y viviente a un mismo tiempo, Integrador, representativo, basado en la comunidad»

Este último aspecto es válido tanto para el patrimonio cultural material como para el inmaterial porque sólo pueden serlo si tienen la valoración y el reconocimiento de la localidad, de los grupos o individuos que lo crean, lo conservan y difunden, considerándolos parte inseparable de su identidad.

El patrimonio en su acepción más amplia está compuesto por tres ejes esenciales:

Patrimonial: Hace alusión al legado, material o inmaterial que la sociedad recibe del pasado, que lo mantiene y protege en el presente y que transmite a las generaciones futuras.

Histórico: Se refiere a la dimensión temporal del patrimonio y a su desarrollo en el decursar histórico, a su relación con el pasado, el presente y el futuro.

Cultural: Es el resultado de las creaciones y transformaciones del ser humano y de la manera en que asume su responsabilidad en relación con el medio que le rodea, con su entorno económico, social y medioambiental.

Los elementos analizados evidencian que el patrimonio es un fenómeno forjado localmente como resultado de la construcción colectiva de generaciones pasadas, en un tiempo y un espacio histórico/concreto determinado y la comunidad lo asume como propio, identificándose con él.

Grupo de Danza Magisterio, uno de los referentes de las Seguidillas Manchegas, declaradas Bien de Interés Cultural.

La valoración del patrimonio es primeramente local, a partir del reconocimiento por la comunidad, del legado que le ha dejado las generaciones que le antecedieron, después puede llegar a ser aceptado como patrimonio regional, nacional o mundial.

El patrimonio cultural local es capaz de producir valores económicos que son imprescindibles para el desarrollo y consolidación del turismo cultural y el territorio, pero para alcanzar este objetivo hay que registrar, documentar, investigar, intervenir y difundir el bien cultural para convertirlo en un recurso y luego consumirlo para transformarlo en un producto turístico.

Asumir esta concepción de patrimonio cultural garantizaría a los gestores del turismo cultural presentar una oferta turística más atractiva y diversificada, ajustada a la demanda actual de los turistas culturales.

Puedes encontrar más información sobre patrimonio cultural aquí

Conclusiones:

  1. En las últimas décadas el turismo cultural ha alcanzado un gran protagonismo, convirtiéndose en un segmento turístico de preferencia en el ámbito internacional. Esta tendencia ha provocado cambios significativos en la oferta y la demanda turística.

  2. La cultura y el patrimonio constituyen los pilares sobre los que se sustenta el turismo cultural.

  3. El turismo cultural puede generar beneficios para el desarrollo y consolidación de la cultura y el patrimonio, pero su mal uso turístico puede provocar costes irreversibles que afectarían el curso normal del desarrollo cultural de un territorio.

Bibliografía:

  1. Arjona, M. (1986). Patrimonio cultural e identidad. La Habana: Editorial Letras Cubanas.

  2. BOE. del Patrimonio Histórico Español. BOE 29 de junio de 1985. https://www.boe.es/buscar/pdf/1985/BOE-A-1985-12534-consolidado.pdf

  3. Bonet Agustí, L. (2003): “Turismo Cultural: Una reflexión desde la ciencia económica” Comunicación cedida por el autor a www.gestioncultural.org.

  4.  DeCarli, Georgina: «Un Museo Sostenible: Museo y comunidad en la preservación activa de su patrimonio» San José, Costa Rica, Oficina de la UNESCO para América Central, 2006, 1era Ed.

  5.  HERNÁNDEZ, Francisca. (2007) “La museología ante los retos del siglo XXI”, Revista Electrónica de Patrimonio Histórico. Granada, nº 1. http://revistaseug.ugr.es/index.php/erph/article/view/3326/0

  6. ICOMOS. Carta de turismo cultural. http://estadisticas.tourspain.es/img-iet/Revistas/RET-70-71-1981-pag237-242-74381.pdf

  7.  OMT. El turismo obtiene buenos resultados en los primeros meses de 2017. (2017, 14 junio). Recuperado el 11 de octubre de 2017, de http://media.unwto.org/es/press-release/2017-07-19/el-turismo-obtiene-buenos-resultados-en-los-primeros-meses-de-2017

  8. OMT. Entender el turismo: Glosario Básico. http://media.unwto.org/es/content/entender-el-turismo-glosario-basico

  9.  OMT. Seminario internacional sobre turismo y cultura. http://americas.unwto.org/es/event/seminario-internacional-sobre-turismo-y-cultura

  10.  TURESPAÑA (2001), Turismo cultural, Madrid: Ministerio de Economía. Secretaría de Estado de Comercio y Turismo. Serie Estudios de Productos Turísticos, n. 3.

  11.  UNESCO. (1982). Conferencia mundial sobre las políticas culturales. http://www.culturalrights.net/descargas/drets_culturals400.pdf

  12.  UNESCO. ¿Qué es el patrimonio cultural inmaterial? https://ich.unesco.org/es/que-es-el-patrimonio-inmaterial-00003

  13.  UNESCO. Conferencia mundial sobre las políticas culturales. (1982, 26 de julio). Recuperado el 11 de septiembre de 2017, de http://www.culturalrights.net/descargas/drets_culturals400.pdf

José Ramón Terry
Formador. Consultor en gestión del patrimonio, turismo cultural y desarrollo local. Especializado en diseño, gestión, evaluación y control de proyectos. Intérprete del Patrimonio.
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